RÉCORD

David Faitelson
Osorio y los ‘francotiradores’
David Faitelson
Si hay alguien dueño de un estilo, ése es David Faitelson. El comentarista siempre ha sido duro, pero frontal al momento de emitir sus opiniones, mismas que incluso le han traído choques con algunas figuras del deporte.
David Faitelson Vie, 06/23/2017 - 11:40
Osorio y los ‘francotiradores’

Moscú, Rusia.- La eterna historia del futbol mexicano: Un paso hacia al frente y luego uno y medio hacia atrás. Y así, en lugar de avanzar, retrocedemos.  

Del “cielo a la tierra”, de la esperanzadora presentación ante Portugal a una inoperante realidad frente a Nueva Zelanda. Aquí, frente al Kremlin, sobre la apacibles aguas del río Moscova, nos preguntamos: ¿Cuál? ¿Cuál es la realidad del futbol mexicano?

En medio de las dos caras contrastantes de México en la Copa Confederaciones, aparece el punto medular en la controversia: las rotaciones. El entrenador de México ha hecho hasta ocho cambios en la alineación con respecto al equipo que afrontó a Portugal. Juan Carlos Osorio aduce que intentó “refrescar” las líneas y que adecuó el equipo de acuerdo a las características del rival. La realidad es que México se desplomó dramáticamente de un partido a otro.

Las rotaciones de Osorio, típicas del futbol europeo de clubes -los equipos de la élite- que tienen dos o tres jugadores más o menos del mismo nivel por cada puesto, pero lo del colombiano parece ir más allá, porque no sólo rota los “nombres”, también las posiciones. Y de pronto, un zaguero central se transforma en un lateral -o en un marcador de punta como le llama él- y un mediocampista de condiciones ofensivas se transforma en un medio de contención. Uno que juega por izquierda aparece por el centro o por la derecha. Y así, generando un aparente desorden y un caos en un equipo que no consigue continuidad en las alineaciones y que tampoco las alcanza en las actuaciones. Lo único que ha sido regular en la era de Osorio con México han sido los resultados. El dilema es que esos resultados se han producido en niveles competitivos muy bajos. El temor existe de que cuando llegue una prueba mayor, aparezca un fracaso o una hecatombe como sucedió hace poco más de un año frente a Chile, en aquel 7-0 de la Copa América del Centenario.

Tampoco podemos vivir en el mundo de la incertidumbre y que cada vez que México tenga una mala actuación -como ocurrió el miércoles en Sochi- haya que cuestionar la continuidad de Osorio. El DT fue el elegido por el futbol mexicano y aquellos que lo contrataron sabían que una de sus características era la famosa “rotación” de futbolistas y hasta de posiciones. Hasta ahora, los resultados han sido buenos (a secas) en el área de Concacaf, en el proceso eliminatorio y ha tenido, algunos, digamos, “despertares” de lo que puede ser el futbol mexicano en partidos como el del domingo contra Portugal. Esbozos de un estilo, de una condición, de un funcionamiento que podría ser el que finalmente lleve a nuestro futbol al siguiente nivel competitivo.

Osorio está rodeado de “francotiradores”. Lo tienen en la mira, listos para apretar el gatillo y “aniquilarlo”. Quieren su puesto. Quieren que se vaya porque no es mexicano y porque les impacienta, les enfurece que en apariencia intente inventar lo que ya está inventado en el futbol. En ese mundo vive, subsiste y tendrá que sobrevivir el entrenador de la Selección Mexicana de futbol.

Las rotaciones son  parte del estilo de Osorio. Vienen incluidas en su forma de ver y entender el futbol y tenemos que acostumbrarnos a ellas. Nos guste o no, esto fue lo que eligió el futbol mexicano. No podemos cuestionarnos después de que cada partido si la elección fue la correcta.